Caso práctico: Programa de salud para la prevención de los trastornos musculoesqueléticos
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Los trastornos musculoesqueléticos (TME) son la primera causa de ausencias laborales, tanto por contingencias profesionales como por contingencias comunes. Presentamos el caso de práctico de prevención de la empresa  Henkel Ibérica que,  en 2016, el 32 % de todos los procesos de baja fueron por TME. Además, este tipo de trastornos conllevan ausencias de larga duración. El motivo del 63 % de los procesos de baja por contingencia común o profesional de una duración superior a los 30 días, fue trastorno musculoesquelético. A estos datos se une otra realidad que se está viviendo de forma generalizada en nuestra sociedad: el envejecimiento de la población trabajadora. Este hecho incrementa la vulnerabilidad de las personas trabajadoras a la hora de realizar las tareas que tienen encomendadas, especialmente cuando conllevan manipulación manual de cargas, posturas forzadas o movimientos repetitivos de los miembros superiores. En el caso concreto de la fábrica de Montornés del Vallés, objeto del estudio que se presenta, la edad promedio de la población trabajadora está en 46,1 años, dándose la circunstancia de que la mitad de las personas empleadas tienen una edad superior a los 48 años. Además de la edad, otro factor que influye, de forma clara, en la prevalencia y gravedad de los TME es la antigüedad de los trabajadores/as. Las condiciones de trabajo actuales, afortunadamente, poco tienen que ver con las de hace 20 años, pero la exposición continuada y prolongada a los riesgos ergonómicos, condicionan la situación actual. En este sentido, la antigüedad promedio en el centro de Montornés del Vallés es de 21 años, y la mediana de 25. La implantación de un programa de salud para la prevención de los TME se presenta como una oportunidad clave para controlar esta impactante realidad. Henkel Ibérica ha desarrollado un programa de salud para su prevención con dos objetivos principales:
  • La disminución de la incidencia de los TME
  • La disminución de la gravedad de los casos

Gestión del programa de salud para la prevención de los TME

En 2011 la empresa puso en marcha un programa de salud para la prevención de los TME, al tratarse de la principal causa de limitaciones del personal especialmente sensible, y dada su importante repercusión sobre el absentismo.

El programa se estructuró en 3 grandes ejes:

  • 1. Realización de estudios ergonómicos exhaustivos en los puestos de trabajo con mayor carga física manual y la implementación de medidas preventivas.
  • 2. Recogida sistemática de datos a través de la Vigilancia de la Salud, elaborando estudios epidemiológicos que muestran la evolución de los puestos de trabajo con mayor incidencia de TME, la parte del cuerpo afectada y su gravedad.
  • 3. Programa formativo, que incluye formación práctica de estiramientos, junto con diversas campañas de sensibilización y acciones específicas de prevención.

Realización de estudios ergonómicos

Dentro del primer eje del programa de salud se incluye tanto la realización de los estudios ergonómicos de los puestos de trabajo como la implantación de medidas preventivas. La empresa trabaja desde hace años en medios técnicos para evitar, en lo posible, las posturas forzadas, la manipulación manual de cargas de forma continuada y los movimientos repetitivos de miembros superiores. En la mayor parte de áreas productivas se dispone de medios auxiliares que facilitan el manejo manual de cargas.

A modo de ejemplo, el área productiva donde históricamente se ha producido mayor incidencia de TME ha sido en envasado de detergentes sólidos. La tarea más problemática consiste en la alimentación de estuches. El operario debe volcar una caja llena de estuches sobre la línea de alimentación. Esta tarea comporta un movimiento repetitivo de abducción del hombro que da lugar a problemas diversos, fundamentalmente tendinitis, de forma frecuente.

A consecuencia de los estudios ergonómicos, se han llevado a cabo muchas medidas preventivas, que han sido útiles para mejorar las condiciones de trabajo, aunque no habían sido suficientes para solucionar el problema de forma definitiva. Los problemas de espacio en ese puesto hacían inviable la implementación de ciertas medidas. Finalmente, a principios de 2016 se instaló un medio auxiliar para evitar la manipulación manual en ese puesto.

Recogida sistemática de datos a través de la Vigilancia de la Salud

Respecto al segundo pilar del programa, los estudios epidemiológicos son claves para comprobar en cada momento si las medidas que se están llevando a cabo son eficaces o no. Estos estudios nos permiten saber en qué áreas se producen TME, de qué tipo y su gravedad. Los estudios epidemiológicos se realizan estudiando los últimos cuatro años, lo que permite disponer de una valiosa información sobre la evolución de la incidencia y la gravedad de estos trastornos a lo largo del tiempo.

Programa formativo para la prevención del MTE

En cuanto al tercer eje del programa, la formación y las campañas de sensibilización son también claves para su funcionamiento. El programa se empieza a desarrollar de forma sistematizada en 2011. La empresa hizo coincidir el Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo con la organización de diferentes actividades en los centros de trabajo, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de los riesgos ergonómicos. En 2011 la campaña se centró en explicar a todo el personal que los TME son la causa principal de ausencias al trabajo. Se instalaron carpas con simulación de puestos de trabajo tipo donde los técnicos del Servicio de Prevención instruían a los trabajadores sobre la forma correcta de trabajar, teniendo en cuenta aspectos ergonómicos. A modo complementario se distribuyeron posters por todos los centros de trabajo y tarjetas con manifiestos en favor de la prevención de los TME. A cambio de la firma de cada empleado sumándose al manifiesto, se le entregaba un regalo consistente en un termo-sensor, un pequeño dispositivo que al apretarlo se calienta de forma automática para poderlo utilizar en caso de contracturas musculares.

En 2012 la campaña de sensibilización se centró en la promoción de los estiramientos, como elemento preventivo clave. Un entrenador personal realizó una «master-class» en los diversos centros de trabajo. El regalo de ese año por la adhesión al manifiesto en favor de la prevención consistió en una camiseta de deporte.

Además de las campañas, que han resultado muy útiles para mejorar la sensibilización del personal sobre este tema, desde el inicio del programa de salud se han ido implementando diversos proyectos con el objetivo de prevenir la aparición de TME, entre los que destacan la formación práctica en el propio lugar de trabajo o a través de grabaciones reales de vídeo de cómo se llevan a cabo determinadas tareas, o las sesiones formativas de estiramientos, conducidas por una fisioterapeuta, en grupos reducidos (máximo 6 personas). Dicha fisioterapeuta conoce en detalle las tareas realizadas por las personas asistentes, así como los estudios epidemiológicos de los TME de la compañía. La opinión de los asistentes a esta formación ha sido excelente.

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